Refactorizando


Refactorizar, para algunos desarrolladores la palabra más amarga que podría escuchar, para otros, en cambio, se trata de una religión. No hay desarrollador que se preste que no se haya encontrado con un código deprimente, ofuscado y confuso que requería de una refactorización extrema.

Si bien es cierto que no hay nada como un buen diseño y análisis previo antes de ponerse a crear un sistema de cero, no siempre se dispone de los elementos necesarios para que estos se den, ya sea por falta de planificación, de gente cualificada para ello o simplemente por pura desidia. Pero con el paso del tiempo, la falta de análisis se convierte en una amalgama de estilos, desarrollos y evolutivos que convierte un código en una entidad compleja de evolucionar o tan siquiera de mantener. Por eso, y para evitar seguir tirando el tiempo en un futuro, conviene dedicarle unas cuantas horas a la refactorización de código.

¿Que es refactorizar?

Según dicen por ahí, […] el término refactorización se usa a menudo para describir la modificación del código fuente sin cambiar su comportamiento, lo que se conoce informalmente por limpiar el código. La refactorización se realiza a menudo como parte del proceso de desarrollo del software: los desarrolladores alternan la inserción de nuevas funcionalidades y casos de prueba con la refactorización del código para mejorar su consistencia interna y su claridad… Totalmente de acuerdo con la definición, queda totalmente claro eso de limpiar el código y más importante aún, mejorar su consistencia interna y su claridad.

Por donde empezar

Evidentemente no siempre es fácil refactorizar, no sólo por la complejidad que puede entrañar un código realizado por otro desarrollador, sino por la parte heredada dentro del negocio y la funcionalidad integrada que pueda tener, convirtiendo cualquier cambio en crítico, aunque para evitar cualquier incompatibilidad o fallo existen las pruebas, tanto las unitarias como las de integración y de regresión.

Para que esta experiencia sea más agradable existen decenas de buenas herramientas que nos ayudarán en esta ardua tarea a la que todo desarrollador se debe enfrentar para mejorar su código y su manera de programar. Entre estas herramientas se encuentra https://sourcemaking.com/refactoring de SourceMarking, que nos ofrece consejos y técnicas para afrontar la refactorización. Todas las pautas son ilustradas con ejemplos reales, explicados a fondo y ofreciendo soluciones sencillas de implementar.

Todo ello para mejorar nuestra deuda técnica y tener unos informes positivos en SonarQube, herramienta que evalúa la calidad de nuestro código en función a unas reglas básicas que la mayoría deberíamos implementar en nuestro desarrollo. Más adelante hablaremos de SonarQube y de como su integración nos puede ayudar a ser mejores programadores y a dotar de mayor calidad, claridad y consistencia a nuestros proyectos.


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